10 de Marzo 2019
I Domingo de Cuaresma
Año C
Jesús permanece hijo porque no se deja quitar la Palabra del corazón. La custodia y es de ella custodiado en la relación con el Padre.
Dt 26, 4-10; Sal 90 (91); Rm 10, 8-13; Lc 4,1-13
Lucas, presenta una prospectiva peculiar respecto a los otros Sinópticos. El diablo es el que tienta a Jesús, término que el tercer evangelista usa raramente en su narración. Frecuentemente prefiere recorrer a nombres mas típicos de la tradición bíblica y judía. La palabra «Diablo» es un termino griego, que literalmente designa aquel que se interpone para separar. Dos veces en Lucas recorre este sustantivo: aquí, en el desierto, después en la explicación de la parábola del sembrador. El primer terreno – dirá entonces Jesús – evoca las «semillas caídas a lo largo del camino que han escuchado la Palabra, pero después viene el diablo y se lleva la Palabra de su corazón» (cf. Lc 8,12). Una buena indicación para vivir en el camino cuaresmal es consentir a la Palabra de Dios estar en nuestra boca y en el secreto de nuestro corazón.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB