9 Diciembre 2018
II Domingo de Adviento – Año CC
¡Todo hombre verá la salvación del Señor! La palabra ‘cae’ en una historia y geografía circunscritas, pero tiene un destino universal.
Bar 5,1-9; Sal 125 (126); Fil 1,4-6.8-11; Lc 3,1-6
San Lucas cita ampliamente, el testo de Isaías a la luz del cual viene interpretado el misterio profético del Bautista. A San Lucas, le interesa llegar al v. 5 de Isaías 40: « cada hombre vera la salvación de Dios». La palabra de Dios entra en acción en un tiempo y en un lugar históricamente y geográficamente concreto. Cae sobre cada individuo, su destino es universal: es para cada hombre y para cada mujer. Preparar el camino del Señor significa consentir a cada persona humana de encontrar su rostro, escuchar su palabra, acoger su salvación. Si la Jerusalén histórica debía surgir para acoger el retorno del exilio de todos sus hijos, la nueva Jerusalén, de la cual habla el Apocalipsis, tiene las puertas abiertas de par en par. Pudiendo acoger todo aquel que llega de cada rincón de la tierra.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB