26 Agosto 2018
XXI Domingo del Tiempo ordinario – año B
La vida exige algunas decisiones. Más que buscar “qué hacer” estamos llamados a escoger “qué queremos ser”.
Js 24,1-2a. 15-17.18b; Sal 33 (34); Ef 5,21-32; Jn 6,60-69
La palabra de Dios nos plantea el tema de la decisión. Israel, interpelado por Josué, decide servir al Señor. Jesús interroga sus discípulos sobre el irse o quedarse con Él. San Pablo recuerda a los Efesios la decisión de dejar padre y madre para unirse a la esposa, y convertirse en una sola carne. La vida exige algunas decisiones, que maduran a través un sabio discernimiento. La palabra de Dios éste domingo nos propone un aspecto esencial del discernimiento: más de buscar “qué hacer” estamos llamados a escoger “qué queremos ser”. Israel decide continuar servir al Señor porque lo reconoce su fiel liberador. Un hombre y una mujer se unen reconociendo en su amor una promesa recíproca de vida. Todos, podemos repetir con Pedro nuestra fidelidad a Jesús, reconociéndolo como Palabra de Vida Eterna y la única persona incondicionalmente fiel.
Commento a cura della Comunità di Dumenza