1 Marzo 2020
I Domingo de Cuaresma
Año A
Jesús viene a cumplir la obra encomendada a Abraham custodiar y cultivar el jardín. Vence la tentación y en el desierto florece el jardín.
Cada año el camino cuaresmal inicia en un desierto para concluirse en un jardín, cuando, la mañana de Pascua, también nosotros nos encontraremos, con María Magdalena, Pietro y el discípulo amado, en el jardín donde, viene sepultado Jesús. El desierto es aquel de las tentaciones, en las cuales Jesús fue llevado del Espíritu y es tentado del diablo. El desierto es también tiempo discernimiento y prueba: dode Jesús debe discernir cual voz escuchar, si la del Espíritu, que lo tiene en comunión con el Padre, o la del enemigo, que del Padre intenta separarlo. Jesús, es puesto a prueba sobretodo en su relación filial con el Padre. De esa depende el modo en el cual vivirá su misterio mesiánico. Adán, en el jardín, no había sabido permanecer hijo, y es ahí que el jardín se había transformado en un desierto.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB