19 Abril 2020
II Domingo di Pascua
Año A
Como Tomas, debemos reconocer el Resucitado a través de algunos signos, sabiendo nuestra responsabilidad de ser comunidad, signo de verdadera Pascua.
Cada año, el segundo Domingo de Pascua, Tomas nos toma por mano y nos lleva a la experiencia del reconocimiento del Resucitado, introduciéndonos a la fe. Tomas en el IV Evangelio es llamado Dídimo, un termine que puede significar «gemelo». Sus dudas en la fe, en la fatiga, en sus pretensiones, en su no inmediata acogida en el testimonio de la comunidad y antes en María Magdalena, caracterizan frecuentemente nuestra opinión sobre el. También nosotros, como él, de experimentamos la misericordia del Señor que viene hacia nosotros, accediendo incluso a nuestras pretensiones, para después corregirlas. En su amor El nos conoce y nos transforma, donándonos de vivir en la beatitud de la fe. Como afirma San Pietro, nosotros lo amamos inclusive sin haberlo visto y ahora, sin haberlo visto creemos en Èl, teniendo una vida nueva donada en el Resucitado.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB