27 Octubre 2019
XXX Domingo del Tiempo Ordinario
Año C
Debemos estar delante de Dios en la oración para aprender a estar delante de los hombres con sentimientos de: misericordia y compasión.
San Pablo afirma de haber combatido la buena batalla y de haber conservado la fe; ahora espera del Señor la corona de la justicia. También el fariseo de la parábola parece haber combatido una justa batalla, rica de obras meritorias: la oración, el ayuno, la limosna. Y, aun así, no es él quien viene justificado, sino el publicano. ¿Que hace la diferencia entre el apóstol y el fariseo? Pablo hace de las propias obras de justicia un lugar de solidaridad con todos aquellos que esperan con amor la manifestación del Señor y su justicia, así como el publicano atiende el perdón del Señor. Sin embargo, estar delante de Dios en la oración significa comprender como él se pone delante de los hombres para asumir su misma actitud, rico no de justicia y de desprecio, sino de misericordia y de compasión.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB