11 Agosto 2019
XIX Domingo del Tiempo Ordinario
Año C
Esperemos el Señor para dejarnos servir de Él. Nuestra espera encuentra la espera de Dios y su deseo: servir para nuestro bien.
Sap 18,6-9; Sal 32 (33); Hebr 11,1-2.8-19; Lc 12,32-48
El tema de la espera es predominante en la liturgia de este domingo. Abraham – nos dice la carta a los Hebreos – «esperaba la ciudad de bases fuertes, la cual arquitecto y constructor es Dios mismo». La Sabiduría nos habla «de la espera de la salvación de los justos», en la noche de la liberación. Jesús, invita a sus discípulos a ser «semejantes a aquellos que esperan el proprio patrón cuando llega de la boda». Lucas respecto a los sinópticos, presenta un elemento de novedad y de sorpresa: el patrón mismo « se amarra la túnica a la cintura, los hace sentar a la mesa y los sirve». Todo es al revés: debemos esperar el Señor no para servirlo, sino para dejarnos servir por Él. Nosotros servimos porque el Señor Jesús primero se hizo nuestro siervo y continua siéndolo.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB