9 de junio 2019
Pentecoste
Año C
El Espíritu nos conduce a la libertad de los hijos de Dios recordándonos todo lo que dijo Jesús, conformándonos es decir en Su Ser y en Su Sentir
Hech 2, 1 – 11; Sal 103 (104); Rm 8, 8 – 17; Jn 14, 13 – 16. 23b – 26
EEl Espíritu nos hace pasar de la condición de esclavos a la de hijos de Dios. Nos introduce en la verdad y en la experiencia filial, recordándonos todo lo que Jesús ha dicho. El Espíritu nos dona la libertad de hijos porque nos hace hacer un éxodo, nos obliga a huir, nos libra de permanecer prisioneros de nosotros mismos, de nuestros bienes, de nuestras ilusiones, de nuestras clausuras, para conducirnos en la verdad de las relaciones. Nos dona, como recuerda Luca en los Hechos, las lenguas nuevas de la comunión, que todos pueden comprender, inclusive en las diferencias. Y las lenguas de la comunión son las lenguas de la caridad; convirtiéndonos en coherederos. Porque todo lo que hemos recibido es dono del Padre, que heredamos junto con Cristo y con todos nuestros hermanos, hijos de un solo Padre. Padre Nuestro.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB