10 de Febrero 2019
V Domingo del Tiempo Ordinario
Año C
La palabra de Dios transforma nuestra vida, como signo del poter de la resurreccion que actúa en nosotros, prometiendonos: « De ahora en adelante tu serás…».
Is 6, 1-2a.3-8; Sal 137 (138); 1 Cor 15, 1-11; Lc 5, 1-11
Sea en la vocación de Isaias, como en la de Pedro, emerge el misterio de Dios que trasforma la vida del creyente. Con un carbón ardiente uno de los serafines purifica los labios de Isaias; la palabra de Jesús transforma la vida de Pedro. Toda la narrracion de Lucas esta centrada en la fecundidad de la palabra que Jesús proclama. Ella tiene la capacidad de reunir la multitud entorno a Jesús. La relación con Jesús se personaliza cuando su palabra no viene solamente oida, sino que se convierte en criterio de discenimento, «Sobre tu palabra echare las redes», afirma Pedro. Esta palabra no solo ilumina el discenimiento, sino que trasforma la vida, así como trasforma redes vacias en llenas. «De ora en adelante serás…», promete Jesús a Pedro. Tal es la promesa que Dios hace a cada uno de nosotros.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB