27 Enero 2019
III Domingo del Tiempo Ordinario
Año C
Hoy la Palabra, que se cumple en Jesús y en sus seguidores, permanece; interpela también en nosotros que la acogemos para a su vez donarla.
Ne 2,4a.5-6.8-10; Sal 18 (19); 1Cor 12,12-30; Lc1, 1-4; 4,14-21
Lucas declara no ser un testigo directo de los eventos referentes a Jesús. Es un cristiano de la generación sucesiva, que debe hacer una– investigación detallada de cada circunstancia, avalándose de – «aquellos que si fueron testigos oculares desde el principio». El cumplimiento de las promesas de Dios en Jesús permanece en la historia y alcanza todo tiempo y lugar. Jesús, afirma que la Palabra se cumple a través de los oídos de sus seguidores. Se cumple, claro en la persona de Jesús, pero también en la acogida de quien se deja alcanzar y de quien la recibe. Es como la nervadura de aquel cuerpo de Cristo, del cual habla San Pablo, que se entiende no solo aquí y ahora, sino en el tiempo, empeñándose como lo hace Luca, a recibir aquello que otros nos dejaron para a su vez donarlo.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB