2 de Diciembre 2018
I Domingo de Adviento – Año C
Se necesita estar vigilantes y orantes estando delante del Señor, estrechando con Él una relación que nos done una miranda diferente a nuestro tiempo.
Jer 33,14-16; Sal 24 (25); 1Ts 3,12-4,2; Lc 21, 25-28.34-36
Entramos en el Adviento con la invitación de vigilar y orar para obtener «la fuerza de escapar de todo lo que esta por suceder, para presentarse delante del Hijo del hombre». El verbo griego utilizado por Lucas «stathênai» describe el comportamiento de quien esta delante de alguien, de pie frente a él. « Permanezcan de pie y levanten la cabeza». Si la historia, con sus eventos trágicos, parece aplastarnos, haciendo «pesado» nuestro corazón, la palabra de Dios nos invita a levantarnos y presentarnos delante del Hijo del hombre, estrechando con Él una relación capaz de dar un sentido diferente a todos nuestros sufrimientos. No se trata de escapar, sino de permanecer delante del Señor que viene. Acogiendo «las promesas de justicia y amor», que como menciona Jeremías, Dios esta por hacer brotar. La esperanza solamente puede ser nutrida del amor.
Comentario de la Comunidad de Dumenza
Traducción de dom Elias OSB